Sor Juana Inés de la Cruz, más allá de la vida monacal
Contexto Histórico
El siglo XVII es una
época de crisis para Europa debido a los cambios políticos, la recesión de la economía
y las tensiones sociales
| Vista de la Plaza Mayor de la ciudad de México (hacia 1695) por Cristóbal de Villalpando. |
Este siglo fue el escenario del surgimiento de un período de la historia occidental conocido como “barroco” y que duró alrededor de ciento cincuenta años (1600-1750). Esta etapa coincidió con el advenimiento de la Contrarreforma Católica, la cual buscaba consolidar el poder de Roma por sobre la Europa que se encontraba dividida por la reforma de un sector del cristianismo denominado protestante.
En ese sentido, la conquista de América significó el mayor
momento de expansión del catolicismo en nuevas tierras a través de la
evangelización, para lo cual el arte y la cultura barroca fueron sus
principales armas. Algo interesante de tomar en cuenta es que, pese a la crisis
económica y política, el arte y las letras vivieron su época de oro, con la mejor y mayor reunión de creadores
que nunca ha habido en España
Su vida entre luces y sombras
Criticada por unos, honrada por otros, lo cierto es que Juana de Asbaje y Ramírez de Santillana, más conocida como Sor Juana Inés de la Cruz, es una de las máximas representantes de la literatura barroca hispanoamericana y universal.
Se afirma que sor
Juana Inés de la Cruz nació el 12 de noviembre de (1648 o 1651) en la hacienda
de San Miguel Nepantla (actual estado de México), de padre vascongado y madre
criolla: el capitán Manuel de Asbaje y Vargas Machuca y doña Isabel Ramírez de
Santillana.
Su infancia transcurrió al lado de su abuelo materno, don Pedro Ramírez en una hacienda llamada Panoayán (estado de México). Fue allí donde -según sus biógrafos- se habría iniciado en la lectura a la edad de cuatro años en lengua castellana, pero además aprendió el náhuatl de la boca de los indígenas que trabajaban en la hacienda. Entre 1664 y 1665, ingresó a la corte del virrey Antonio Sebastián de Toledo, marqués de Mancera, cuya esposa, Leonor de Carreto, se convirtió en una de sus más importantes mecenas. Este ambiente de protección de los virreyes será fundamental para la producción literaria de Juana Inés, además de ser el escenario que le permitió nutrirse de todo el conocimiento que le ofreció uno de los lugares más cultos del virreinato de Nueva España. Las constantes y fastuosas tertulias a las que acudían teólogos, filósofos, matemáticos, historiadores y humanistas, en su mayoría miembros de la Real y Pontificia Universidad de México, también alimentaron a la novel escritora. Tras su breve paso por los claustros de las Carmelitas descalzas, en 1669 ingresó al convento de San Jerónimo en la ciudad de México, lugar donde vivió hasta el final de sus días.
| Sor Juana, retrato de Miguel Cabrera (1750). Museo Nacional de Historia. CDMX. |
México vivía el apogeo del barroquismo que se expresaba en imponentes catedrales, templos y palacios donde el estilo vigoroso de Churriguera parecía prolongarse a todas las artes. Además del virrey y su esposa, otros mecenas que le apoyaron a publicar sus obras fueron el arzobispo virrey Payo Enríquez de Rivera y los marqueses de la Laguna de Camero Viejo, virreyes también de la Nueva España, quienes publicaron los dos primeros tomos de sus obras en la España peninsular. Murió a causa de una epidemia el 17 de abril de 1695.
La trascendencia de su obra
A lo largo de toda su
vida, Sor Juana no tuvo otro proyecto que la conquista del saber: sacrificó su
juventud y hasta su libertad por alcanzar esa imposible meta
Su variadísima
producción en todos los géneros literarios ha dado lugar a una infinidad de
estudios sobre su obra y también sobre su deslumbrante personalidad
La fama de Sor Juana
Inés de la Cruz fue inmensa mientras vivió y la impresión de sus obras en
España, tres tomos varias veces reeditados -2 ediciones-, de 1689 a 1725, y
numerosas polémicas libradas en las dos Españas, es decir, la Nueva y la Vieja
España, son prueba irrefutable de su celebridad
Sin embargo, su
nombre fue decayendo en el siglo XIX, lo que incluso motivó el surgimiento de
muchos detractores de su obra y estilo, como el historiador mexicano García
Icazbalceta que hablaba de sus escritos como una absoluta depravación del lenguaje
Sin embargo, lejos de adentrarnos en sus textos religiosos o en el uso del lenguaje, la figura de Juana Inés es fundamental para la historia literaria universal, ya que significó una ruptura en la estructura en extremo patriarcal de su época en la que la mujer era prácticamente invisibilizada y sometida a la sombra del hombre. Más que una monja, fue una mujer que le escribió al amor de una forma que nunca antes se había escrito, lo cual incluso ha llevado a numerosos estudiosos y estudiosas de su vida a pensar en una posible homosexualidad, quizás por textos como su poema Endechas, escrito para la Virreina Marquesa de la Laguna:
Así
cuando yo mía
te
llamo, no pretendo
que
juzguen que eres mía,
sino solo que yo ser tuya quiero.
Pero más allá de encontrarnos con textos de una monja mexicana en los que únicamente se exaltara la figura de Dios, en tres de sus obras más conocidas se observa carácter de una mujer aguerrida y firme que no dudó en criticar el tiempo que le tocó vivir. En la Carta athenagórica (1690) se observa un escrito teológico en el que la autora plasmó una dura crítica al sermón del jesuita Antonio de Vieyra. El obispo de Puebla de los Ángeles, Manuel Fernández de Santa Cruz publicó este ensayo, pero al final agregó una carta recriminatoria usando el pseudónimo de sor Filotea de la Cruz. Ante ello, el genio de la escritora en cuestión, hizo que le respondiera a través del texto Respuesta a sor Filotea de la Cruz (1691), en la cual se observa no únicamente la defensa de su profunda vocación religiosa, sino de los derechos intelectuales de la mujer:
“Entréme religiosa, porque
aunque conocía que tenía el estado cosas (de las accesorias hablo, no de las
formales), muchas repugnantes a mi genio, con todo, para la total negación que
tenía al matrimonio, era lo menos desproporcionado y lo más decente que podía
elegir en materia de la seguridad que deseaba de mi salvación; a cuyo primer
respeto (como al fin más importante) cedieron y sujetaron la cerviz todas las
impertinencillas de mi genio, que eran de querer vivir sola; de no querer tener
ocupación obligatoria que embarazase la libertad de mi estudio, ni rumor de
comunidad que impidiese el sosegado silencio de mis libros”
Otra de sus obras magistrales es el poema Primer sueño, publicado en 1692 y que se compone de 975 versos, considerado uno de los más complejos poemas escritos en lengua castellana. Esto denota que fue una profunda conocedora del lenguaje y con una vasta cultura general, ya que el texto está lleno de reminiscencias cartesianas acerca del saber, y además introdujo elementos reflexivos de carácter filosófico.
En conclusión, podría decirse que sor Juana Inés de la Cruz es una de las pioneras del feminismo latinoamericano, ya que militancia plasmada en sus obras abrió el largo camino de luchas por las que las mujeres han debido transitar hasta llegar al siglo XXI con mayor participación en la vida pública de los países, aunque aún con trabas por superar. Es además, a mi modo de ver, un modelo a seguir para muchas jóvenes que piensan en el rol de la mujer únicamente desde la esfera familiar o de obtener acceso a un puesto de trabajo, ya que Juana Inés entendió que la única forma de saltar las barreras impuestas por la sociedad de su tiempo era a través de su preparación intelectual.
Trabajos citados:
- Buxó, J. P. (2006). Sor Juana Inés de la Cruz: lectura barroca de la poesía. Barcelona: Editorial Renacimiento.
- Glantz, M. (2014). La autora: Apunte biobibliográfico. Recuperado de Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes: http://www.cervantesvirtual.com/portales/sor_juana_ines_de_la_cruz/autora_apunte/
- Hernández, C. N. (1997). Sor Juana Inés de la Cruz: selección de obras. Bogotá: Editorial Panamericana.
- Mogrovejo, N. (2016). ¿Cómo pensar la genealogía lésbica? Recuperado de Estudios de Historia Cultural: http://www.historiacultural.net/hist_rev_mogrovejo.html
- Santillana Educación. (2006). Sor Juana Inés de la Cruz. In Literatura Española e Hispanomaericana (p. 190). Buenos Aires: Editorial Santillana.

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